Evangelio en familia para TIEMPOS DE CONFINAMIENTO.
1. Antes de leer el evangelio: concédeme, Señor, tener tus mismos sentimientos.
2. Lectura Institución de la Eucaristía (Jn. 13,1-15 y Mt. 26,26-30)
3. El confinamiento puede embotar nuestra sensibilidad o afinarla. Si abrimos la mirada a Dios y a los demás; si vivimos el momento de cada día; ...
Deja que Jesús se haga servidor, que tenga la iniciativa en tu vida, que se meta tanto en casa que no pueda vivir sin Él.
Sería un fruto importante del confinamiento descubrir que podemos seguir creciendo en sensibilidad para acoger la vida y, desde ella, escuchar y contemplar a Dios, manantial de Vida.

¿Dejamos que Jesús se nos haga servidor, que tenga la iniciativa en mi/nuestra vida, que se meta tanto en casa que no puedamos vivir sin Él?.
4. Concretando dos propuestas para el Jueves Santo:
a) "HUCHA SOLIDARIA” en casa. Te proponemos:- Hacer todos los días una oración-petición solidaria, y
- comprometerte con un donativo para ayudar a los que lo están haciendo o posibilitando ayuda.
Al final de la confinación, compartirla con tu parroquia, caritas u otra organización.
b) Hacer un cartel con nuestras manos y ponerlo en la ventana, con la leyenda: “Semana Santa: Una historia de amor.” Y pegarlo en la ventana.
COMO ÉL NOS AMÓ (Himno Beatificación C.Foucault)
AMAR
como Él nos amó,
y por amor,
elegir el último lugar.
Ser pobre y siervo,
hermano de Jesús.
BUSCAR
como Él la vida escondida,
y por amor irse
a donde el Espíritu llama.
Ser solamente un viajero
pasando en la noche.
ORAR
largamente al Amado,
y por amor abrirse
al mayor silencio.
Adorar a Jesús Salvador
en la Eucaristía.
LLEVAR
el Evangelio a los hambrientos
y por amor,
recoger todas las palabras de un pueblo
donde el Verbo mora también
y germina sin ruido.
ENTREGAR
hasta el final su vida dada,
y por amor, morir,
ofreciendo al Padre
el abandono brotando de su corazón
infinitamente libre.
Lectura Institución de la Eucaristía (Jn. 13,1-15 y Mt. 26,26-30)
Narrador: Era la víspera de la Pascua, la gran fiesta en la que los judíos celebraban el que Dios les había liberado de la esclavitud de los faraones de Egipto.
Jesús y sus discípulos estaban celebrando la cena de Pascua. Jesús sabía que iba a ser entregado muy pronto. Entonces se levantó de la mesa, cogió una toalla y una palangana con agua y se puso a lavar los pies a sus discípulos.
Una vez que lavó los pies a todos le dijo:
Jesús: ¿Comprendéis lo que he hecho?
Vosotros me llamáis "Maestro" y "Señor". Y efectivamente lo soy.
Pues bien, si yo, siendo el Maestro y Señor, os he lavado los pies, lo mismo debéis hacer unos a otros.
Y este es mi mandamiento: "Amaos unos a otros como yo os he amado"
Narrador: Jesús volvió a sentarse a la mesa y les dijo:
Jesús: Tenía muchas ganas de celebrar esta Cena de Pascua con vosotros antes de ser entregado.
Narrador: Y en esto, Jesús cogió un pedazo de pan de la mesa, dio gracias a su Padre Dios y se lo repartió diciéndoles:
Jesús: "Tomad y comed. Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros".
Jesús: "Esta es la copa de mi sangre, que será derramada por todos vosotros".
Narrador: Y, después de cenar, Jesús y sus discípulos se fueron al Monte de los Olivos, donde solía retirarse a rezar, a hablar con su Padre Dios.
Palabra del Señor




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