Evangelio en TIEMPOS DE CONFINAMIENTO.
13 Domingo del tiempo Ordinario - 28 JUNIO-2020
1. Las cosas del querer….
El confinamiento nos ha descubierto que importante son los gesto, el cuerpo a cuerpo para expresarnos….
Estos dias nos hemos visto como buenas personas ¡cuantas buenas personas hay! Seguro que encuentras en tu vida buenas gente…. que ama a sus hijos, es “amiga de sus amigos”, currela, silenciosa, no da problemas,…
2. Lee el texto… A vueltas con el evangelio de Mateo (10,37-42):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.»Estas palabras ¿no os suenan a esas del papa Francisco que nos recuerda que “hay que hacer lio”? De ahi la necesidad de la conversión al evangelio de Jesús, esa que desencadena conflictos (dentro de las familias y mas la iglesia, sociedad, partidos), siempre que los valores del Mesías chocan de frente con otras visiones indebidamente absolutizadas.
3. Buscando la experiencia de Jesús.
Hay mucha buena persona…. ¡que bueno!
¿Qué experiencias de amor a / de Jesús he hecho? ¿Y de cargar con alguna cruz? ¿Y de acoger y ser acogido?Mateo habla aquí de cuatro grupos de personas: los apóstoles (vosotros), los profetas, los justos y los pequeños. A través de ellos podemos descubrir qué tipo de personas componían su comunidad.
Los enviados no son sólo los doce apóstoles, sino también los profetas, los justos y los pequeños que componen la iglesia de Mateo. La tarea de anunciar el evangelio pertenece a toda la comunidad, y en especial a toda la Acción Católica (JOC, HOAC, JEC, FRATER, ACGA).
Subrayar “el que acoja a uno de estos más pequeños”, es decir, los más pobres, quienes no tienen nada por pagar. Para poder sacar, al menos, dos consecuencias: la primera es no caer en la tentación de esperar recompensas (esto nos llevaría a fariseísmo, de derechas o de izquierdas). La segunda consecuencia es que acoger los pobres y comprometerse con ellos nos hace felices.
En mi/nuestro entorno, los compromisos y responsabilidades que tengo, o entes las que tienen las personas de mi entorno, ¿qué experiencias de felicidad tengo/hay? ¿cómo lo paso bien?
4. Rezo con una oración prestada:
He sufrido un problema de corazón, y te paras… temor, afectos, ritmos, tareas y un montón de personas al rededor “¿como estas? ¿Cómo ha salido todo? ¿Qué tal?
Donde comunicar cuesta; salen emociones, congojo, responsabilidad, inculpación, …cambiar y deseos de aprender. Y ahora en “desescalada” retomando y aprendiendo nuevos ritmos, tareas y estilos….
Estos días los acojo así: de regalo. Gracias Señor por estos regalos, estas personas, por estas presencias… ¡Amén!
Necesitamos, Señor, tu misericordia,
porque es grande nuestra miseria
y sólo tú puedes salvarnos.
Vivimos en tiempo de crisis,
en un desierto de humanidad,
y nuestro corazón está enfermo.
Nos amargamos la existencia,
porque nos falta confianza
y prevalecen la violencia y la injusticia.
Andamos preocupados por todo,
por el hoy, por el mañana,
por el trabajo, por el dinero,
por la salud, por los hijos,
Estamos nerviosos y endurecidos.
Vivimos en un mundo sin corazón.
Por eso, Señor, compadécete de nosotros,
que tu corazón grande
cure nuestro corazón pequeño,
y ponga corazón en este mundo,
y así todas las personas se entiendan,
y se ayuden y se quieran,
como tú esperas de nosotros,
pero nosotros lo esperamos de ti.
Y danos gente revelde, que haga lio….
pero que sea atrevidamente feliz!
Amen.



























