Evangelio en TIEMPOS DE CONFINAMIENTO.
20 Domingo del tiempo Ordinario - A
16 AGOSTO-2020
1. Valores….. en nuestra cultura hay valores: valores de fe y de solidaridad que pueden provocar el desarrollo de una sociedad más justa y creyente, y posee una sabiduría peculiar que hay que saber reconocer con una mirada agradecida. (EG, 68)
Pero en nuestro mundo tecnológico y racionalista deja poco espacio en la cultura a la fe, y por eso deja poco espacio a la gratuidad. Nuestro mundo nos impone la impaciencia de la inmediatez, y por eso deja poco espacio a la perseverante constancia confiada de la oración. Nuestro mundo se asienta sobre la autosuficiencia que descarta a los pobres, por eso deja poco espacio al reconocimiento de la necesidad.
En mi ambiente, con las personas con quienes me muevo cada día, también se da esta manera de sentir y de pensar. Quizá también yo me dejo envolver por ella, casi sin sentirlo. Comienzo por hacerme consciente de ello.
2. Acogiendo el evangelio para hacer luz…. (Mt 15,21-28)
21 Jesús salió de allí y se fue a las regiones de Tiro Sidón. 22 Y una mujer cananea salió de aquellos contornos y se puso a gritar: «¡Ten compasión de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está atormentada por un demonio». 23 Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Despídela, porque viene gritando detrás de nosotros». 24 Él respondió: «No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel». 25 Pero ella se acercó, se puso de rodillas ante él y le suplicó: «¡Señor, ayúdame!». 26 Él respondió: «No está bien quitarle el pan a los hijos para echárselo a los perros». 27 Ella dijo: «Cierto, Señor; pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos». 28 Entonces Jesús le dijo: «¡Oh mujer, qué grande es tu fe! Que te suceda como quieres». Y desde aquel momento su hija quedó curada.
3. Os invito fijaros en la mujer…. La mujer supo unir fe y oración ¿cómo?
Nuestra época suele medir la grandeza o pequeñez de una vida, su importancia y valor,…. Por eso no es extraño que a la hora de evaluar la calidad de la fe lo hagamos desde criterios de eficacia transformadora. Y consideramos “grandes creyentes” a quienes hacen grandes cosas o, al menos, llamativas, o cosas que les reportan muchos seguidores... Seguimos midiendo la fe por la cantidad, por el número. Jesús admira en este episodio la grandeza de fe de una mujer sencilla, que no pertenece al “pueblo de Israel” ¿nosotros?
4. Un actualizar siendo iglesia: en la JOC, la HOAC, la AC (en la iglesia) se nos presenta la realidad de los inmigrantes ¿Qué te/nos gritan?
Tendríamos que aprender de la mujer cananea su grito insistente, su terquedad, su decisión perseverante a pesar de los obstáculos, su confianza, su amor por quien la necesita, su fe. Tenemos que aprender del grito de esta mujer que hace caer las fronteras, y universaliza el amor de Dios.Tendríamos que aprender de la mujer cananea su grito insistente, su terquedad, su decisión perseverante a pesar de los obstáculos, su confianza, su amor por quien la necesita, su fe.
5. Oración prestada: DECLARACIÓN DE COMPLICIDAD
Confesamos que somos cómplices
con los poderes demoníacos de la violencia.
Nos hacemos ricos en la opresión.
Hablamos de justicia
y construimos nuestra vida sobre la injusticia organizada.
Hablamos de los pobres
y les damos las migajas que caen de nuestra mesa.
Dormimos en blancas camas de racismo.
Decimos cosas muy bellas del amor
y maldecimos a nuestros enemigos.
Nos enorgullece la libertad
e inventamos nuestra esclavitud.
Decimos que nuestro objetivo es la paz
y preparamos nuevos instrumentos para la guerra.
Gritamos contra la explotación
y nos explotamos entre nosotros.
Y de esta forma somos cómplices
en el crimen de quemar cuerpos,
quemar ciudades,
quemar «ghettos»,
quemar libertad.
Somos cómplices
por nuestra violencia,
por nuestra violencia,
por nuestra atroz violencia
de volver la cara
y no hacer nada.
(Iglesia libre de Berkeley)






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